domingo, 27 de mayo de 2012


Carminativos destartalados

Antonio García Velasco

Nos estamos encontrando demasiadas cosas raras en este palabrerío cotidiano con el que se tienden los tupidos velos y las cortinas oscuras sobre la realidad del mundo, de Europa, de España. ¡Ay, España! Alguien, por ejemplo, decía “Mi palurdo, mi palurdo, la gallina y unos potocos”. Ignoro a quien se refería y quiénes son esos potocos, dicho a la chilena, cuando aquí hubiésemos dichos simplemente rechonchos. Quienes más potentes y extendidos tienen los altavoces o los voceros son más escuchados, aunque carezcan de razón y, a la larga, nos impongan sus criterios. Pero, ¿a quién llaman palurdo, o gallina, o rechoncho, digo potoco? Y alguien responde: “A buen entendedor…” No debo ser buen entendedor porque, en esta ocasión no me entero.

Y escucho también “Algunas hostigadas marran”. Y me aclaro sobre “hostigadas”, o sea, molestadas, fustigadas o incitadas con insistencia para que hagan algo. Y sobre “marran”, de marrar, del antiguo marrir, y este del germánico. *marrjan, molestar, pero empleado como errar, por lo que significa “desviarse del camino recto”. Dicho de otra manera, personas que, además de hostigadas, se apartan del camino recto. ¿Dónde estamos, de buenas a primeras? ¿Víctimas y encima equivocados? Juro que no me entero del trajín cotidiano, de los dimes y diretes con los que nos bombardean: de pronto A y, al momento, lo contario de A. Para unos A y para otros B, siendo A y B absolutamente incompatibles, irreconciliables, encontrados, antónimos.

El colmo vino cuando escucho que “aquellas telsas blindan aquellas cholas”. ¿No es telsa una palabra que no recoge el DRAE y que significa “unidad de inducción magnética”, término de la Física? ¿Y no es chola una mestiza de sangre europea y sangre indígena, o no se llama así a la india que adopta los usos occidentales? ¿Por qué, pues, aquellas telsas blindan aquellas cholas? Mucho predicar, sermonear, mitinear, tertuliar y poco dar trigo, o, mejor, soluciones a esta situación de desamparo, indigencia y resignación.

Para más inri el tertuliano que dijo: “…imperialista en sus pluscuamperfectos absorbentes desde algunas fricativas…” Me falta el contexto para poder entenderlo, pero unos y otros descontextualizan las frases, sacan sus conclusiones y adoptan la actitud de los poseedores de la verdad absoluta. No está el horno, hoy, para más bollos.